No se trata de que las mujeres tengan poder sobre los hombres, sino sobre ellas mismas.
Mary Wollstonecraft

viernes 10 de octubre de 2008

Ciencia es aquello sobre lo cual cabe siempre discusión. J. Ortega y Gasset

Antes de nada quiero dejar claro que no cuestiono en absoluto que los avances científicos han conseguido mejorar la calidad de vida de las personas, curar enfermedades, y un sinfín de bondades más, pero es que he leído en el periódico que han descubierto el gen de la infidelidad y la falta de compromiso masculina, y no sabía si echarme a reír o a llorar.

Y es que la Ciencia, invento occidental con todas sus connotaciones, está impregnada de la más absoluta incuestionabilidad. Lo que dicen los estudios científicos es dogma de fe, y eso es peligroso. La Ciencia va cambiando con el paso del tiempo y lo que se consideraba cierto deja de serlo porque hay un nuevo descubrimiento, algunos aspectos que antes no se podían investigar por cuestiones morales ahora se investigan (aunque traigo a colación el debate sobre la utilización de las células madres y las pegas vaticanas, por citar un ejemplo), lo que la comunidad científica no consideraba válido en los 70 hoy es premio Nobel (tampoco voy a entrar en la causa de ese premio y las dudas que suscitan las vacunas para prevenir el papiloma humano).

Porque en esos insignes Congresos Científicos que se celebran periódicamente, se debate, entre otras cosas, qué merece la pena ser investigado y qué no. Y al fin y al cabo si hay debate es porque hay diversas opiniones -todas basadas en la Ciencia, eso sí-. No entro en el tema de si esas opiniones están más o menos condicionadas por determinados intereses morales o religiosos o económicos o altruistas porque habrá de todo como en botica, pero ese es otro debate. Tampoco voy a entrar en las consecuencias que tiene para el cuerpo de las mujeres algunos acuerdos que se han consensuado como Ciencia, ese también es otro debate (mucho más complejo por menos obvio).

Simplemente expongo que la Ciencia no es un ente monolítico, si lo fuera no cabrían las discrepancias.

Porque cuando leo en un periódico y después escucho en el telediario, para mi desdicha, noticias como la citada anteriormente, además de preguntarme sorprendida quién se dedica a gastarse el dinero en eso en vez de en investigación sobre el cáncer o cualquier otra cosa útil, me indigno porque me parece una tomadura de pelo, una cosa absurda que se envuelve de ciencia para hacerlo creíble.
Y es que, además, resulta que en este juego también entran las grandes compañías, que deciden pagar a una persona o grupo de investigadores para que les hagan un “Estudio Científico” (quiero reseñar las mayúsculas) con la finalidad de vender un determinado producto o de lo que sea, en todo caso, con una intención que condiciona los resultados de ese “estudio” que se justificarán, para evitar cualquier duda, científicamente, por supuesto. Y hay que decir que en ocasiones es imposible llegar a encontrar esas investigaciones realizadas en Universidades que ni siquiera aparecen en internet pero misteriosamente sí lo hacen el mismo día en todos los medios de comunicación...

Resumiendo… que dudemos de todo, que es mucho más sano para el cerebro, lo he leído en la Science.

2 comentarios:

almu dijo...

Estoy totalmente de acuerdo linda. Que Cris dice que ciencia es lo que aplica el método científico...pero hay alguna que apesta.
Además , lo peor es la utilización que se hace de ello. Por ejemplo de supuestos test de inteligencia desarrollados por un tal-gilipollas-Binet que confirmaban como la población negra era inferior...desde sus parámetros de blanco americano subnormaloide
besos

susana dijo...

pero qué importante es tener perspectiva de género !!
el artículo no tiene desperdicio, la mirada es del varón, el trasfondo es la pareja heterosexual perfecta. vende una vida de pelicula de hollywood.
y la vida es otra cosa.
y a nosotras no nos la dan con queso!!!